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Adiós a Ciudad del Cabo. Por Lucía Bernedo.

Texto y Fotografías Por Lucía Bernedo.

Lucia Bernedo es Licenciada en Terapia Ocupacional Pediátrica, tiene 28 años y actualmente trabaja en Centro Pediatrico Colloquium y en Fundacion Crecer, en Comodoro Rivadavia.  Hace 5 años terminó su Licenciatura en la Provincia de Buenos Aires y desde entonces se dedica además a la fotografía de sus diversas aventuras en su cuenta de instagram @travelingsoulmate, realizando viajes por distintos destinos dentro y fuera del país, y documentando sus experiencias con su inseparable amiga, su cámara NIKON D5500.

Durante 15 días recorrimos la mayor parte de Sudáfrica con mi amiga Guillermina. Ahora me tocaba volver a Ciudad del Cabo para trabajar como interna en un centro para niños con discapacidad en Masiphumelele, un barrio pobre de Sudáfrica, cercano a Muizenberg.

Allí ayudaría a un grupo de profesionales de educadores en salud con el proyecto de entrenamiento de niños con autismo y otras patologías en comunicación por imágenes y entrenamiento conductual aplicado, a días del Congreso Mundial de Terapistas Ocupacionales que se llevaría a cabo en la misma ciudad. La idea era hospedarme cerca del centro por lo que me quede durante un mes en un hotel para voluntarios de otros proyectos (You 2 Africa) llamado Yoga Shala. La idea durante ese mes era trabajar de mañana y aprovechar al máximo las tardes (quedaba mucho por recorrer en Ciudad del Cabo).


La primer semana conocí a dos voluntarias con ganas de recorrer la ciudad, por lo que pedimos un Uber y nos fuimos en busca de aventuras. Nos dirigimos a Chapmans Peak, una increíble carretera que bordea la costa a modo de risco, ya que la montaña lindera del otro lado, desde la cual podemos observar las hermosas vistas de Hout Bay y Kommetjie. Otras de las montañas a las que fuimos fue en la ruta alternativa a la ciudad, desde donde se puede observar en un pequeño parque vigilado y con entrada paga, perfectas lagunas y montañas con senderos para obtener las vistas de Muizenberg, Fish Hoek, y Simons Town, incluyendo un viejo cañón utilizado durante las guerras. Fue semana de trekking que culminó con la subida a Lion’s Head en la Ciudad, montaña que se encuentra ubicada al lado de Table mountain, la cual consta de dos senderos, el fácil y el complicado. El complicado consta de cadenas y pasamanos adheridos por el hombre a la montaña, que te empuja a escalar por la roca misma, un circuito de travesía y adrenalínico que no se deben perder. Los mejores horarios para subir Lion’s Head son a la madrugada para ver el amanecer desde el mar, o la tarde para ver caer el sol sobre el mar.


La segunda semana llovió bastante (que bien!! Que llueva que falta el agua en Cape Town!) por lo que en los momentos en donde despejaba me dirigía a las playas de Hout Bay o Kommetjie para relajar en la arena tomando unos mates.
La tercer semana fui a visitar Simon’s Town en profundidad. Me tome un día de relax y fui a sus costas a ver los pingüinos que nadan felizmente y toman sol al lado tuyo. Hay también un circuito armado con pasarelas para los turistas que quieran ver miles de pingüinos y sacarles fotos. Pero la realidad es que en las playas vecinas pueden encontrar algunos pingüinos reposando. La ciudad es hermosa, con un estilo antiguo de casas que suben por la montaña con calles sin salida, y un hermoso puerto donde comer mariscos y observar el mar, un lugar en el que sin duda, me proyecte viviendo algún día.

La tercera y cuarta semana decidí vivirla como turista al máximo. Y aquí va la mejor información sobre Ciudad del Cabo: VIÑEDOS. La ciudad cuenta con miles de viñedos y bodegas, llamados “Wine Estates” en los cuáles se pueden degustar vinos de todo tipo emparejados con quesos o chocolates, o ciertos platos típicos. No dejen de hacer una excursión para conocer Franschhoek y Stellenbosch, y probar sus increíbles vinos. Yo hice la excursión con una compañía llamada “Wine Flies Tours” y realmente la haría una y otra vez. Nos llevaron a hermosos Estates de vino y los guías muy buenos, con mucho humor y paciencia para explicar los procesos del vino. Quiero aclarar igualmente que los tours son en inglés, y es muy difícil encontrarlos en español, pero de todas maneras vale la pena hacerlos.
Visitar el Waterfront es también una muy buena actividad para hacer en el tiempo libre. Consta de varios locales, de regalos y restaurantes, y una inmensa rueda del mundo de la cual ves la ciudad entera. Así mismo allí puedes visitar uno de los shopping malls más grandes de sudáfrica con todas las marcas conocidas a nivel mundial.

 

 

Parte de la última semana la utilice para despedirme del equipo de trabajo y de los niños que acompañé ese mes. Fue realmente una experiencia única que tuve el honor de vivir. Ayudarnos los unos a los otros debería ser la clave de la vida, y si mientras lo haces disfrutas del paisaje, qué mejor que eso?  Gracias a todos por acompañarme en esta increíble aventura por Sudáfrica. No fue mi primera vez allí, y puedo asegurar que no fue la última. Es un lugar mágico, lleno de gente increíble, lugares alucinantes y miles de cosas para hacer.
La próxima semana les contaré sobre mi viaje a Tailandia. Me acompañan?